domingo, 30 de junio de 2013

El mito de Cristo



El salto conceptual desde la mesianidad popular tradicional hasta la mesianidad celeste y expiatoria, que anunciaba la inminencia del Reino de Dios en la Nueva Jerusalén como cumplimiento de la esperanza de la promesa de Dios a su pueblo, exigía un testimonio único y supremo ofrecido por el propio Jesús en cuanto Dios encarnado, testimonio diáfanamente formulado por él mediante una fórmula reiterada tres veces en cada uno de los evangelios sinópticos, y que se conoce, en la exégesis neotestamentaria, con el nombre de secreto mesiánico. El Mito de Cristo, columna vertebral de la fe cristiana, se sustentó en este testimonio, cuyo público fracaso, trágico y sangriento, evidenció que sólo había sido una ficción histórico-teológica. No obstante, vino a constituir paradójicamente el punto de arranque de una nueva religión mistérica, producto de la hibridación del judaísmo con el helenismo, tardíamente titulada cristianismo.


Para comprender el perfil definitorio del mito neotestamentario de Cristo, y las argucias de su falsedad, la explicación que ofrece este breve escrito solamente exige buen sentido, respeto de las reglas que impone el sano razonamiento, y la atenta lectura de los propios evangelios canónicos, en el contexto de la sencilla información que el autor suministra sobre la época y el medio ambiental en que se sitúan esos cuatro incoherentes relatos, una vez despojados de aditamentos eruditos o premisas dogmáticas destinados a deformar y adulterar la esencia de la predicación y la acción de un visionario conocido históricamente por el nombre de Jesús de Nazaret, cuya existencia real sigue siendo objeto de polémica, pero que por varias razones me inclino por una respuesta positiva si se concibe como un simple ser humano sin la menor connotación divina.

Sobre el autor:
Gonzalo Puente Ojea (21 de julio de 1924, Cienfuegos, Cuba) es un ensayista y diplomático español retirado. Ha sido testigo excepcional de la vida política española. s autor de numerosos libros sobre temas religiosos y de historia de la religión; la mayoría editados y reeditados por Siglo XXI de España Editores.

El cristianismo desvelado


Leer El Cristianismo desvelado

Paul Henri Thiry, Barón de Holbach, nacido como Paul Heinrich Dietrich von Holbach (Edsheim, 8 de diciembre de 1723 – París, 21 de enero de 1789) fue un escritor francés-alemán, filósofo , enciclopedista y una figura prominente en la Ilustración francesa .

Nació en Edesheim , cerca de Landau en Palatinado Renano , pero vivió y trabajó principalmente en París, donde mantuvo un salón. Es mejor conocido por su ateísmo y por sus voluminosos escritos contra la religión, el más famoso de ellos es el Sistema de la Naturaleza (1770).

Paul Henri fue un filósofo materialista francés de origen alemán. Fue un ilustrado que colaboró en diversos campos en la redacción de la "Enciclopedia" de Diderot y D'Alambert. Para él la religión era una consecuencia de la ignorancia explotada por el despotismo. "El cristianismo desvelado" fue publicado en 1767.

El cristianismo desvelado es una lúcida crítica contra la religion y sus normas por considerar todas las doctrinas religiosas instrumentos del despotismo.

Publicado anónimamente (se atribuye «al difunto señor Boulanger») en 1761 en Nancy y en 1767 en Amsterdam fue uno de los libros más buscados y leídos del siglo XVIII, y hoy sigue tan vigente como entonces. Recientemente ha sido traducido y reeditado con el título ” El cristianismo al descubierto”.

La conspiración de Cristo




Acharya S, en su riguroso y esclarecedor estudio La conspiración de Cristo demuestra, recopilando multitud de pruebas documentales e históricas, que no hay evidencias textuales de su vida y obra antes del siglo II d.C., en que aparecen los primeros evangelios, y que «Jesucristo» es, de hecho, una compilación de las vidas y enseñanzas de diversos dioses y hombres santos cuyos dramas fueron regularmente representados por los pueblos antiguos mucho antes de la era cristiana: de Mitra, Krishna, Attis, Buda, Dionisos y Hércules, entre otros, cuenta la tradición que nacieron también de una virgen el día 25 de diciembre, y resucitaron de su tumba, varios de ellos tras ser crucificados, el 25 de marzo.

 Las páginas de La conspiración de Cristo son un valioso compendio de historia, religión, astronomía, teología y filosofía, demostrando como la Iglesia se apropió de “los elementos recurrentes de todos los credos del mundo” creando así “una nueva fe, autentificada en un personaje histórico“.
A medida que se va recorriendo las páginas de esta obra, mitos inculcados en el imaginario colectivo (y ocultados en la medida de lo posible por la Iglesia), van fragmentándose uno tras otro: el hecho de que los cristianos en Roma fueron únicamente cincuenta mil cuando la población de la ciudad debía rondar el millón de habitantes, que la mayoría de conversiones a la nueva religión se hicieron mediante el baño de sangre de civilizaciones enteras, o que los Evangelios fueron escritos un siglo después de la muerte de Cristo (cuando se presupone que fueron escritos por los cuatro apóstoles que acompañaron al Mesías en sus andanzas), por poner algún ejemplo.

«Vosotros, pobres idiotas –decían los gnósticos a los primeros cristianos– habéis confundido los misterios de antaño con la historia moderna, y aceptado literalmente aquello que sólo tenía sentido místicamente».
La estrategia seguida por los padres de la iglesia que elaboraron el dogma cristiano podría resumirse en la siguiente idea:

«Recojamos los diversos elementos recurrentes de todos los credos del mundo y hagamos con ellos una amalgama, una “nueva fe” autentificada en un personaje histórico, que sin duda triunfará por todo el orbe».

La existencia e identidad de todos estos misteriosos personajes que son tan parecidos en su vida y hazañas, y que constituyen el mito universal, ha sido ocultada durante siglos a las masas por la iglesia cristiana, que ha destruido sus textos y asimilado sus cultos como parte de la «conspiración de Cristo».



La autora:

Acharya S –seudónimo bajo el que publica la autora de La conspiración de Cristo– tiene un conjunto impresionante de credenciales académicas. Pertenece a uno de los institutos más exclusivos para el estudio de la civilización griega antigua: la Academia Americana de Estudios Clásicos en Atenas. Ha enseñado en Creta y trabajado en excavaciones arqueológicas en Corinto –el lugar donde, según la leyenda, Pablo escribió sus cartas a los corintios– y en Nueva Inglaterra. Ha viajado por toda Europa y tiene amplios conocimientos de griego, francés, español, italiano, alemán, portugués… Ha leído a Eurípides, Platón y Homero en griego antiguo, y a Cicerón en latín, así como a Chaucer en inglés medieval. Ha estudiado la Biblia en profundidad –tanto en inglés como en el hebreo y griego originales– y ha llegado a entenderla más lúcidamente que la mayoría del clero.
Es arqueóloga, historiadora, Mitologísta y Linguista. Ha escrito Los Origenes Del Cristianismo Y La Busqueda Del Jesus Cristo Historico. 

En sus diversos libros, Acharya describe el Nuevo Testamento como una obra de ficción mítica dentro de un marco histórico. Afirma que la historia de Jesucristo es un recuento de diferentes mitos paganos. Compara la historia de Jesús a otros `dioses salvadores`, como Mitra, Horus, Adonis, Krishna, Quetzalcoatl, y Odín, alegando que las similitudes son el resultado similitudes de una fuente común: el mito de la deidad del sol-dios o solar. 

Habiendo participado brevemente como miembro del Consejo para el Humanismo Secular y el Comité para el Examen de la Ciencia de la Religión. Su trabajo ha sido utilizado en la película Zeitgeist de la cual ha sido consultora.